El Madrid sueña con Olise pero sabe que esta batalla se ganará en el futuro, no ahora
El interés del Real Madrid por Michael Olise es absolutamente real y viene de meses atrás cuando Florentino Pérez habló en plena campaña electoral de la llegada de un galáctico que se presume era precisamente el extremo del Bayern. La dirección deportiva blanca lo identificó como el jugador perfecto para ocupar la banda derecha durante los próximos cinco o seis años: tiene 24 años, es francés como Mbappé con quien tiene una conexión especial tanto en la selección como fuera del campo, desequilibra con el uno contra uno, genera ocasiones de gol con una regularidad asombrosa y tiene la polivalencia para jugar por ambas bandas que Mourinho valora enormemente en su sistema. En los 80 partidos de Bundesliga que lleva acumulados con el Bayern suma 30 goles y 37 asistencias, números que lo convierten en uno de los extremos más productivos de Europa desde que llegó desde el Crystal Palace en 2024.
Sin embargo el Madrid aprendió en las últimas semanas que Olise no llegará este verano y ajustó su estrategia en consecuencia. La apuesta por Rodri como prioridad inmediata deja el fichaje de Olise para una ventana futura cuando el Bayern esté más dispuesto a negociar o cuando el propio jugador decida forzar su salida. Lo que hace interesante este caso a largo plazo es que Mbappé trabaja activamente desde el vestuario de la selección francesa para convencer a su compatriota de que el Madrid es su destino ideal, y esa influencia puede ser determinante cuando llegue el momento de la renovación del Bayern en 2028 o 2029. El Madrid tiene paciencia y sabe que los mejores fichajes a veces requieren esperar el momento exacto, como ya demostró con Mbappé y Trent Alexander-Arnold en los últimos años.
