La líder opositora venezolana María Corina Machado sufrió una fractura en la columna vertebral durante su salida clandestina de Venezuela rumbo a Noruega, donde recibió el Premio Nobel de la Paz por su lucha a favor de una transición democrática y pacífica en el país.

Machado, de 58 años, permanecía en la clandestinidad desde las elecciones presidenciales de 2024, en las que la oposición denunció fraude y cuestionó la reelección de Nicolás Maduro para un tercer mandato. Pese a los riesgos, la dirigente cumplió su promesa de asistir a la ceremonia del Nobel, realizada el pasado 10 de diciembre en Oslo.

La gravedad de la lesión no fue revelada inicialmente. En entrevistas, la Nobel de Paz solo mencionó que necesitaba algunos días para atender asuntos médicos. Sin embargo, posteriormente se confirmó que sufrió una fractura vertebral durante el trayecto de escape.

La información fue ratificada por Claudia Macero, quien citó un artículo del diario noruego Aftenposten. “Está confirmada la fractura vertebral (…) por el momento no se dará información adicional”, indicó. Según el medio, la lesión ocurrió mientras Machado era transportada en un pequeño barco pesquero, en medio de un mar agitado. El diagnóstico se realizó en el hospital universitario Ullevål de Oslo.

De acuerdo con los detalles conocidos, la ruta de escape incluyó un trayecto marítimo desde la costa venezolana hasta Curazao, seguido de un vuelo en un avión privado con escala en Estados Unidos. La operación fue denominada ‘Dinamita Dorada’, según reveló Bryan Stern, excombatiente estadounidense y fundador de una empresa especializada en evacuaciones desde zonas de alto riesgo.

Stern aseguró que Machado salió de Caracas disfrazada y con peluca, y llegó a una playa del norte del país, donde debía abordar un viejo barco pesquero para no levantar sospechas. La embarcación presentaba fallas mecánicas y problemas con el GPS, lo que aumentó el peligro del trayecto. Tras un transbordo en alta mar, Machado logró llegar a Curazao y continuar su viaje hacia Europa.

Ya en Oslo, la dirigente relató que temió por su vida durante la travesía. “Hubo momentos en que sentí que había un riesgo real para mi vida. Fue un momento muy espiritual, porque sentí que estaba en las manos de Dios”, expresó.

Pese a la lesión, María Corina Machado asistió a la ceremonia del Nobel, donde reiteró su compromiso con la lucha por la democracia en Venezuela, en medio de uno de los episodios más críticos de su trayectoria política.