Colombia enfrenta un escenario de creciente presión sobre su sistema eléctrico ante la posibilidad de que un fuerte fenómeno de El Niño se presente entre octubre y diciembre. La menor disponibilidad de agua amenaza con reducir la capacidad de generación hidroeléctrica y llevar algunos embalses a niveles críticos, mientras distintos actores del sector reclaman medidas urgentes para evitar afectaciones en el suministro.
El operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN), XM, encendió las alertas y recomendó elevar al máximo la generación térmica durante las próximas semanas para preservar las reservas hídricas. Según el operador, el sistema podría requerir cerca de 95 GWh diarios de generación térmica, una cifra que podría aumentar hasta 100 GWh diarios en un escenario de sequía extrema.
XM también señaló la necesidad de garantizar el suministro de combustibles para las plantas térmicas, acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación, reducir las restricciones de la red y promover una gestión eficiente de la demanda.
Acolgen advierte sobre el costo de un eventual apagón
La preocupación también fue expresada por Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), quien aseguró que el país atraviesa un momento delicado para su seguridad energética.
Gutiérrez pidió tomar decisiones con rapidez y señaló que el margen de maniobra del sistema se ha reducido debido a los retrasos en proyectos, dificultades regulatorias y la falta de información suficiente sobre el balance de energía firme.
La dirigente advirtió además sobre el impacto económico que tendría una interrupción del servicio. Según sus estimaciones, un apagón podría representar un costo cercano a $250.000 millones por cada hora.
Ante este panorama, Acolgen reclamó acelerar las obras necesarias y generar condiciones regulatorias estables que permitan mantener la confianza de los inversionistas y fortalecer la capacidad de generación del país.
Restrepo habla de un “riesgo real”
La alerta también llegó desde el equipo del Gobierno entrante. El vicepresidente electo José Manuel Restrepo afirmó que Colombia enfrenta un “riesgo real de un apagón eléctrico” y sostuvo que la situación exige acciones inmediatas.
Luego de reunirse con representantes del sector energético, Restrepo señaló que el posible fenómeno de El Niño incrementa la presión sobre el sistema eléctrico y planteó la necesidad de encontrar soluciones coordinadas entre el sector público y el privado.
El vicepresidente electo estimó que un eventual apagón tendría un impacto económico de aproximadamente $204.000 millones por hora, una cifra que refleja el costo potencial de una interrupción generalizada del servicio.
El agua, el factor clave
El principal desafío está relacionado con la dependencia del sistema eléctrico colombiano de la generación hidroeléctrica. Una reducción prolongada de las lluvias disminuye el nivel de los embalses y obliga a incrementar la generación térmica para compensar la menor disponibilidad de energía hidráulica.
Por ello, las próximas semanas serán determinantes para la confiabilidad del sistema. Las autoridades y los agentes del sector deberán garantizar combustibles, acelerar proyectos de generación y transmisión y gestionar el consumo de electricidad, mientras se monitorea la evolución de las condiciones climáticas.
El llamado de XM, Acolgen y representantes del Gobierno entrante coincide en un punto: anticiparse al impacto de El Niño será fundamental para reducir el riesgo de un desabastecimiento eléctrico y evitar los elevados costos económicos de una eventual interrupción del servicio.
