La periodista se encontró con la cantante durante su visita al departamento y, visiblemente emocionada, le pidió que mantuviera su apoyo a la comunidad cuando las cámaras dejaran de apuntar a la emergencia.
La visita de Shakira al Chocó, tras la emergencia provocada por el terremoto que afectó al departamento, dejó uno de los momentos más emotivos de la jornada. La cantante se reunió con habitantes de la región y conoció de cerca las necesidades de las comunidades damnificadas.
En medio de ese recorrido, la periodista y presentadora Rossy Lemos tuvo un encuentro con la artista que terminó en un abrazo y en una sentida petición.
Visiblemente conmovida, Lemos se acercó a Shakira y, entre lágrimas, le pidió que no se olvidara de las comunidades del Chocó una vez terminara la atención mediática sobre la emergencia.
“No nos sueltes”, fue el mensaje que marcó el encuentro y que rápidamente llamó la atención en redes sociales.
Una petición más allá de las cámaras
La periodista destacó la importancia del respaldo que Shakira ha brindado históricamente a las comunidades vulnerables del país a través de su Fundación Pies Descalzos.
Para Lemos, la preocupación no está únicamente en la ayuda inmediata que llega después de una tragedia, sino en lo que ocurrirá cuando disminuya la presencia de medios de comunicación y el foco nacional se desplace hacia otros acontecimientos.
El mensaje fue, por ello, un llamado a mantener el acompañamiento al Chocó durante el largo proceso de recuperación y reconstrucción.
Shakira reafirmó su compromiso
Durante su visita, Shakira conoció parte de las afectaciones ocasionadas por la emergencia y manifestó su disposición de continuar apoyando a las comunidades.
La presencia de la artista también sirvió para visibilizar las necesidades de una región que enfrenta importantes desafíos sociales y de infraestructura.
El abrazo entre Shakira y Rossy Lemos terminó convirtiéndose en una de las imágenes más emotivas de la jornada. Mientras la periodista pidió que el Chocó no fuera olvidado, la cantante volvió a poner sobre la mesa la necesidad de sumar esfuerzos para acompañar a las familias afectadas.
Más allá del impacto de la escena, el mensaje dejó una preocupación de fondo: la reconstrucción del Chocó necesitará apoyo sostenido mucho después de que las cámaras se apaguen.
