En las últimas horas se habría entregado ante las autoridades el joven de 19 años señalado como presunto responsable de la muerte violenta de Erika Gissele Breidembach, una adolescente de 15 años, en el municipio de La Florida, Nariño. La noticia se conoció mientras avanzaban las investigaciones para esclarecer uno de los hechos que más ha conmocionado recientemente a esta población.

El joven, identificado preliminarmente como Keiner Enríquez, era buscado luego de que se conociera el crimen de la adolescente, quien, según la información preliminar, habría sido su pareja sentimental. La entrega del señalado permitirá que las autoridades avancen en las actuaciones judiciales correspondientes y establezcan su eventual responsabilidad dentro del proceso.

Violento hecho

De acuerdo con las primeras versiones conocidas sobre el caso, Erika Gissele habría sido atacada de manera violenta y presentado varias heridas, entre ellas en la zona del cuello y el pecho con un arma cortopunzante. No obstante, las autoridades serán las encargadas de determinar mediante la investigación judicial y los procedimientos forenses la manera exacta en que ocurrieron los hechos.

La noticia de la entrega se produjo después de varias horas de incertidumbre, durante las cuales familiares, habitantes de La Florida y organismos de seguridad permanecieron atentos a la ubicación del joven señalado. Ahora, el proceso entra en una nueva etapa, en la que la Fiscalía y las autoridades judiciales deberán establecer las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades que correspondan.

Proceso

Es importante precisar que, aunque el joven es señalado preliminarmente como presunto responsable, su responsabilidad penal deberá ser determinada por la justicia, de acuerdo con las pruebas que sean incorporadas al proceso y las decisiones que adopten las autoridades competentes.

El caso ha generado una profunda reacción entre los habitantes de La Florida. La muerte de una adolescente de apenas 15 años provocó dolor entre sus familiares, amigos y personas cercanas, pero también indignación entre diferentes sectores de la comunidad, que reclamaron el esclarecimiento de lo ocurrido.

En medio de la conmoción, habitantes del municipio realizaron durante las últimas horas una velatón en memoria de Erika Gissele. Con velas encendidas, mensajes de solidaridad y expresiones de rechazo, la comunidad se reunió para acompañar a la familia de la menor y exigir justicia. La velatón también se convirtió en una manifestación de rechazo frente a la violencia contra las mujeres y, especialmente, contra niñas y adolescentes. Para los participantes, el caso no solo representa el dolor de una familia, sino una situación que vuelve a poner en discusión la necesidad de fortalecer las rutas de prevención, protección y atención frente a la violencia de género.