Suiza domina a Argelia con autoridad y avanza a octavos como una de las sorpresas más sólidas del Mundial
Los helvéticos de Murat Yakin resolvieron el partido con una eficacia demoledora desde los primeros minutos: Breel Embolo abrió el marcador al minuto 10 con un remate certero tras la asistencia de Manzambi, y Dan Ndoye sentenció la clasificación al minuto 46 aprovechando un mal despeje de la defensa argelina. Suiza nunca sufrió, controló el partido con la solidez que la caracteriza y cerró la eliminatoria sin complicaciones ante una Argelia que llegó como uno de los equipos más esperados del continente africano pero que nunca encontró el camino para conectar a sus figuras. Riyad Mahrez, la gran estrella norteafricana, pasó prácticamente invisible durante los 90 minutos en Vancouver.
La clasificación de Suiza a octavos tiene un ingrediente especial que nadie esperaba: incluyó una de las mayores fallas del torneo, cuando Fabian Rieder tuvo el arco completamente solo sin portero y definió tan mal que le devolvió el balón al arquero Luca Zidane, hijo del legendario Zinedine Zidane. Un momento que le dio sabor cómico a un partido que por lo demás fue serio y contundente para los suizos. Argelia, que arrancó el torneo recibiendo tres goles de Messi en el debut, se despide con la frustración de una generación que no supo estar a la altura del momento. Suiza esperará al ganador del Colombia vs Ghana para definir su lugar en cuartos de final.
