Supergirl tiene el potencial pero enfrenta un examen de fuego en taquilla este verano

Las señales internas son positivas: los pases secretos generaron reacciones excelentes entre ejecutivos de Warner y personas de confianza de James Gunn, y los críticos que han visto material previo coinciden en que Milly Alcock es el punto más sólido de la película. Su propuesta de space opera cósmica oscura, radicalmente diferente a cualquier película de superhéroes reciente, podría convertirla en una de las grandes sorpresas del año si el boca a boca funciona.  

Sin embargo, los retos son enormes. Las primeras previsiones de taquilla apuntan a un estreno en Estados Unidos de apenas entre 47 y 65 millones de dólares, muy por debajo de los 125 millones con los que abrió Superman el año pasado. La película llega en un calendario brutal, compitiendo con Toy Story 5, Minions & Monsters y la versión live-action de Moana, y las comparaciones con el fracaso de The Marvels ya han empezado a circular en Hollywood. Si la calidad de la película logra superar las expectativas moderadas del público, Supergirl podría convertirse en una grata sorpresa. Si no, podría convertirse en la primera gran crisis del nuevo DCU de Gunn.