El Instituto Nacional de Vías (Invías) ordenó el cierre temporal de la carretera que comunica a Risaralda con Chocó, específicamente en el tramo Pueblo Rico–Santa Cecilia, debido a la inestabilidad del terreno y el alto riesgo de deslizamientos.

Según informó la entidad este martes 3 de febrero, en la zona se han identificado fracturas significativas en la montaña, lo que representa un riesgo inminente para la seguridad de los viajeros que transitan por este importante corredor vial de la región.

Las autoridades advirtieron que la situación se ve agravada por las actuales condiciones climáticas, ya que las lluvias incrementan la probabilidad de desprendimientos de material y deslizamientos que podrían afectar gravemente a conductores, transportadores y peatones.

Ante este panorama, Invías decidió cerrar el paso de manera preventiva mientras se realizan evaluaciones técnicas especializadas para determinar el estado real del terreno y definir las medidas necesarias antes de autorizar la reapertura de la vía.

La entidad hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que no intente transitar por este sector hasta nuevo aviso y solicitó acatar las medidas de cierre, así como mantenerse informados a través de los canales oficiales.

El cierre tiene como objetivo proteger la vida de los usuarios y evitar emergencias mayores en esta conexión estratégica entre ambos departamentos.

Lluvias continúan generando emergencias en el país

Este cierre se da en medio de un panorama nacional marcado por fuertes lluvias, que en los últimos días han provocado emergencias en varias regiones del país.

La directora del Ideam explicó que desde comienzos de año se han registrado variaciones climáticas inusuales, con precipitaciones superiores a los promedios históricos, incluso en meses que tradicionalmente son más secos como enero.

“Ha venido descendiendo un frente frío desde el norte que, aunque no llega al mar Caribe, sí está incidiendo en las lluvias, especialmente en la región Caribe”, señaló la funcionaria.

Además, indicó que los pronósticos apuntan a que las lluvias continuarán hasta mediados de febrero, cuando se espera una disminución gradual y el retorno a condiciones más acordes con la temporada.