Un fuerte terremoto de magnitud 6,3 se registró este jueves 3 de septiembre en Alaska, Estados Unidos. El movimiento tuvo su epicentro cerca de Nikolski y, según los organismos especializados, no generó una amenaza de tsunami.

Un terremoto de magnitud 6,3 sacudió este jueves 3 de septiembre de 2026 una zona cercana a las costas de Alaska, de acuerdo con el reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro fue localizado aproximadamente 84 kilómetros al sur-suroeste de Nikolski, en una región conocida por su frecuente actividad sísmica.

Según la información revisada por el USGS, el movimiento telúrico ocurrió a las 11:17 UTC, con una profundidad aproximada de 35 kilómetros. Las coordenadas establecidas para el evento fueron 52,258 grados de latitud norte y 169,409 grados de longitud oeste. El organismo clasificó el reporte como revisado y estimó una intensidad instrumental de nivel IV.

El sistema PAGER del USGS ubicó el evento en alerta verde, una clasificación asociada con una baja probabilidad de víctimas y de pérdidas económicas importantes. Hasta los reportes disponibles no se habían informado víctimas ni daños materiales significativos relacionados con el terremoto.

Se registraron varias réplicas

Después del movimiento principal, la actividad sísmica continuó en los alrededores del epicentro. Diferentes registros reportaron varias réplicas, algunas de ellas superiores a magnitud 4, lo que llevó a mantener la atención sobre la zona durante las horas posteriores al terremoto.

El USGS también estimó probabilidades de que se produzcan nuevos movimientos durante la semana siguiente. De acuerdo con ese pronóstico, existe una alta posibilidad de que ocurra al menos una réplica de magnitud 3 o superior, mientras que la probabilidad disminuye a medida que aumenta la magnitud del posible nuevo sismo.

Autoridades descartaron amenaza de tsunami

Uno de los principales puntos de atención después del terremoto fue la posibilidad de que el movimiento provocara un tsunami. Sin embargo, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos descartó una amenaza relacionada con este evento, por lo que no se emitió una alerta para la población.

Alaska se encuentra en una de las regiones sísmicamente más activas del planeta, especialmente en el área de las islas Aleutianas, donde interactúan importantes placas tectónicas. Por esta razón, los especialistas mantienen un monitoreo constante de los movimientos registrados en la región.

Aunque el terremoto alcanzó una magnitud considerable, los primeros reportes indicaron un bajo riesgo de consecuencias graves. Las autoridades y organismos sismológicos continúan vigilando la actividad para identificar posibles réplicas y actualizar la información en caso de que se presenten nuevos movimientos.