El debate sobre la reforma a la salud sigue generando divisiones en el Congreso de la República. Mientras el Gobierno insiste en la necesidad de transformar el sistema para garantizar el acceso universal, los partidos de oposición señalan que la propuesta concentra demasiado poder en el Estado y podría desfinanciar a las EPS. La sesión plenaria de esta semana se extendió por más de ocho horas sin llegar a un consenso definitivo.
El ministro de Salud reiteró que el proyecto busca fortalecer la atención primaria y reducir la intermediación administrativa que, según él, ha perjudicado la calidad del servicio. Sin embargo, representantes del sector privado aseguran que no existen mecanismos claros para asegurar la continuidad del sistema ni para evitar el colapso financiero.
A medida que se acerca el final del año legislativo, la presión política aumenta. Los sindicatos del sector salud han anunciado movilizaciones en varias ciudades del país, mientras que la Asociación Colombiana de Hospitales pidió que se abra un diálogo técnico con expertos independientes antes de aprobar la iniciativa.
