Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han aumentado recientemente después de amenazas cruzadas y movimientos militares en la región. EE. UU. retiró parte de su personal militar de una base importante en Qatar mientras advierte contra represalias iraníes. Funcionarios iraníes han reafirmado que responderán a cualquier amenaza contra su país. A nivel internacional, temas relacionados con maniobras militares conjuntas con países como Sudáfrica también generan críticas y reflejan deterioro en relaciones. Internamente, Irán enfrenta protestas y su líder ha culpado a EE. UU. de incitar desestabilización, lo que añade más tensión. Aunque ha habido una ligera disminución en las protestas más duras, la situación interna sigue volátil y con fuerte presencia de fuerzas de seguridad. Según expertos en relaciones internacionales, si Estados Unidos realiza un ataque militar directo contra Irán —ya sea por su programa nuclear o por represalias— existe una alta probabilidad de que eso desencadene un conflicto más amplio.