El terremoto registrado el pasado 10 de agosto dejó pérdidas físicas directas cercanas a $30 billones en cinco departamentos del país, según un informe elaborado por INGENIAR Risk Intelligence, firma colombiana especializada en análisis y gestión del riesgo.
El estudio señala que los mayores daños se concentran en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas. Del total estimado, aproximadamente $24,5 billones corresponden a edificaciones, mientras que otros $5,5 billones están relacionados con infraestructura, como vías, redes de servicios y plantas de tratamiento.
Omar Darío Cardona, experto en gestión del riesgo e ingeniero de la Universidad Nacional, explicó que se trata de una primera aproximación técnica sobre las afectaciones materiales provocadas por el movimiento telúrico. El especialista advirtió que el costo final podría ser mayor cuando se incorporen otros impactos.
La estimación, por ahora, no contempla completamente las pérdidas derivadas de la interrupción de actividades económicas, producción, comercio y otros efectos indirectos que podrían aumentar la factura de la emergencia y la posterior reconstrucción.
Otro de los puntos destacados por la investigación es el bajo nivel de aseguramiento de los hogares colombianos. De acuerdo con cifras de Fasecolda citadas en el informe, solamente el 9,3 % de los hogares contaba con algún tipo de seguro durante el primer trimestre de 2026.
Esta situación podría aumentar la presión sobre las finanzas públicas, debido a que una parte importante de los costos de recuperación tendría que ser asumida mediante recursos estatales.
Cali calcula su reconstrucción
En Cali, el alcalde Alejandro Eder aseguró que la ciudad podría necesitar cerca de $10 billones durante tres años para superar los efectos del terremoto y adelantar una reconstrucción con mejores condiciones de seguridad.
El mandatario indicó que la atención de la crisis humanitaria podría extenderse durante unos tres meses, mientras que las obras estructurales requerirían alrededor de tres años.
Eder también propuso crear un fondo especial de recuperación para Cali y el suroccidente colombiano, tomando como referencia mecanismos utilizados después del terremoto del Eje Cafetero de 1999.
La Alcaldía plantea aportar inicialmente $1 billón y gestionar recursos adicionales. Además, solicitó al Gobierno Nacional $350.000 millones para atender las necesidades inmediatas y planteó utilizar otros $2 billones relacionados con recursos que Cali ha pagado a la Nación.
Entre las prioridades se encuentran la recuperación de colegios, estaciones de bomberos, instalaciones de la Policía y redes de servicios públicos.
Presupuesto nacional tendrá ajustes
La emergencia también tendrá efectos sobre las cuentas del Estado. El Ministerio de Hacienda deberá ajustar el Presupuesto General de la Nación de 2027 para incorporar las nuevas necesidades de reconstrucción.
El proyecto inicial, por $576 billones, fue devuelto por las comisiones económicas del Congreso debido a un faltante de financiación de $30,2 billones.
Expertos en economía calculan que cerca de $13 billones podrían salir del presupuesto nacional, mientras que otros recursos tendrían que gestionarse mediante cooperación internacional y donaciones.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció que presentará nuevamente el proyecto el 26 de agosto, antes del plazo máximo del 30 de agosto. El documento deberá incorporar los ajustes fiscales y las prioridades derivadas de la emergencia.
La magnitud de los daños plantea así un reto financiero para Colombia. Además de atender a las comunidades afectadas, las autoridades deberán definir cómo financiar la reconstrucción de viviendas, infraestructura y servicios esenciales sin descuidar las demás obligaciones del presupuesto nacional.

