Colombia continúa este jueves enfrentando las consecuencias del fuerte terremoto que sacudió el occidente del país el pasado lunes. El balance más reciente reporta al menos 265 personas fallecidas y cerca de 500 desaparecidas, mientras cientos de heridos permanecen bajo atención médica y los equipos de emergencia siguen trabajando entre los edificios afectados.
El movimiento telúrico, registrado con una magnitud de 7,4, provocó graves daños en viviendas, hospitales, escuelas y otras edificaciones, especialmente en zonas del occidente colombiano. Las labores de búsqueda y rescate se han concentrado en las estructuras que presentan mayores posibilidades de albergar sobrevivientes.
De acuerdo con información publicada este jueves por Reuters, el operativo comienza a entrar en una fase especialmente compleja debido al paso de las horas desde el terremoto. Los equipos de rescate también han tenido que enfrentar numerosas réplicas, que aumentan el riesgo para quienes trabajan entre los escombros.
