Tras el fuerte doble sismo que sacudió varias regiones de Venezuela, miles de familias enfrentan la incertidumbre de regresar a sus viviendas. Aunque la necesidad de volver a casa es comprensible, especialistas recomiendan no hacerlo hasta tener la certeza de que la estructura del inmueble no representa un riesgo.
Uno de los primeros aspectos que debe revisarse es la presencia de grietas profundas en columnas, vigas, muros de carga o cimientos. También es importante verificar si existen inclinaciones, hundimientos, desprendimientos de concreto o deformaciones visibles en puertas y ventanas que impidan su funcionamiento normal.
Las autoridades insisten en que las viviendas afectadas deben ser inspeccionadas por personal técnico antes de ser habitadas nuevamente. Si el inmueble presenta daños estructurales o existe la posibilidad de nuevas réplicas, lo más seguro es permanecer en un refugio temporal o en un lugar previamente autorizado.
En caso de ingresar para recuperar objetos personales, se recomienda hacerlo únicamente si las condiciones lo permiten, permanecer el menor tiempo posible y evitar zonas donde haya riesgo de desprendimientos o colapso.
Además de los daños visibles, es fundamental comprobar que no existan fugas de gas, cables eléctricos expuestos, tuberías rotas o incendios ocultos que puedan poner en peligro a los ocupantes.
Las autoridades continúan realizando inspecciones en las zonas afectadas y reiteran el llamado a seguir únicamente la información oficial antes de regresar a las viviendas, especialmente mientras persista la posibilidad de réplicas tras el evento sísmico.
