Un nuevo testimonio conocido este 3 de septiembre de 2026 vuelve a poner bajo la lupa a Ever Jesús Pallares, exdefensor regional del Pueblo en Ocaña, Norte de Santander, por el presunto papel que habría desempeñado en conversaciones relacionadas con la liberación de personas secuestradas por el Ejército de Liberación Nacional, ELN.
La declaración hace parte de un expediente judicial de la Fiscalía General de la Nación y fue revelada por Noticias RCN. En ella, un familiar de una mujer secuestrada relata supuestas conversaciones que habría sostenido con Pallares durante el periodo en que la víctima permaneció en poder de integrantes de esa organización armada.
El contenido del testimonio no significa que las acusaciones hayan sido judicialmente comprobadas. Será la Fiscalía la encargada de establecer la veracidad de lo declarado, verificar los contactos mencionados y determinar si existe alguna responsabilidad penal.
¿Qué dice el testimonio contra el exdefensor de Ocaña?
De acuerdo con la declaración incorporada al expediente, el familiar de Clara Serrano, quien permaneció secuestrada durante aproximadamente un año, habría mantenido conversaciones con un hombre identificado como alias ‘Darío’, señalado en el testimonio como uno de los presuntos responsables de mantenerla retenida.
Según el relato entregado a las autoridades, el supuesto integrante del ELN habría advertido a la familia que, si no se completaba el dinero exigido para la liberación, la mujer continuaría secuestrada.
El testimonio habla de una suma pendiente de $4.000 millones para concretar la liberación. Esta afirmación corresponde exclusivamente a lo declarado por el familiar y deberá ser contrastada dentro de la investigación.
La llamada de Ever Pallares al familiar
Uno de los episodios que ahora genera mayores interrogantes habría ocurrido el 24 de junio de 2025.
Según el testimonio, Ever Pallares, quien para ese momento se desempeñaba como defensor del Pueblo de Ocaña, se comunicó telefónicamente con el familiar de Clara Serrano.
El declarante aseguró que Pallares le habría contado que había estado en la región del Catatumbo y que se había reunido con alias ‘Darío’. De acuerdo con esa versión, el entonces funcionario le manifestó que el supuesto integrante del ELN estaba molesto con la familia por las gestiones que estaba adelantando para buscar apoyo de organismos del Estado.
La declaración también sostiene que Pallares habría advertido al familiar sobre un supuesto riesgo de secuestro en su contra.
El testigo aseguró ante las autoridades que el exfuncionario le habría dicho que debía cuidarse porque alias ‘Darío’ supuestamente también pretendía secuestrarlo.
Reunión en Ocaña y una propuesta de $500 millones
El expediente también menciona una reunión que habría ocurrido el 3 de julio de 2025 en Ocaña.
Según el testimonio, el familiar se desplazó hasta el municipio para encontrarse personalmente con Pallares. El encuentro habría tenido lugar en un centro comercial ubicado cerca de las instalaciones de la Defensoría del Pueblo.
Durante esa conversación, siempre de acuerdo con el relato incluido en el expediente, habría surgido una propuesta para intentar negociar la liberación de Clara.
El testigo aseguró que Pallares le habría contado que durante su conversación con alias ‘Darío’ planteó la posibilidad de entregar $500 millones para conseguir la libertad de la mujer.
Sin embargo, según esa misma declaración, el presunto integrante del ELN habría rechazado la propuesta y mantenido una exigencia de $4.000 millones.
Las autoridades tendrán que establecer si esta conversación ocurrió en los términos descritos y cuál fue realmente la participación del entonces funcionario.
Otros secuestros también aparecen mencionados
El testimonio conocido por Noticias RCN también menciona otros casos de secuestro que, presuntamente, habrían sido abordados durante las conversaciones entre Pallares y alias ‘Darío’.
Uno de ellos correspondería al caso de la entonces personera de Tamalameque, por cuya libertad, según el relato, se habría exigido una suma cercana a $5.000 millones.
La inclusión de estos episodios en la declaración aumenta las preguntas alrededor de los contactos que habría tenido el exfuncionario con personas señaladas de pertenecer al ELN.
Sin embargo, estos señalamientos también tendrán que ser comprobados por las autoridades mediante otras evidencias antes de establecer cualquier responsabilidad.
¿Por qué ya había sido cuestionado Ever Pallares?
El nuevo testimonio se conoce después de una serie de denuncias que llevaron a la Fiscalía a abrir una investigación preliminar relacionada con una presunta filtración de información confidencial desde la Defensoría Regional de Ocaña hacia el ELN.
Una de las denuncias señala que información reservada sobre líderes sociales y defensores de derechos humanos habría terminado en manos de integrantes de esa organización armada.
El caso cobró mayor relevancia debido al parentesco de Pallares con Luz Amanda Pallares Pallares, alias ‘Silvana Guerrero’, señalada por las autoridades como integrante del Frente de Guerra Nororiental del ELN.
Pallares ha rechazado que ese vínculo familiar implique alguna relación suya con la guerrilla. En declaraciones entregadas a Noticias RCN, sostuvo que se trata de una familiar que decidió incorporarse a la lucha armada hace varias décadas y afirmó que no debe responder por conductas de terceros.
Pallares salió de la Defensoría
En agosto de 2026, Ever Pallares renunció a su cargo como defensor regional del Pueblo en Ocaña, en medio de las investigaciones y cuestionamientos.
La Defensoría del Pueblo señaló que la salida buscaba evitar que la situación afectara el desarrollo de las investigaciones y reiteró la importancia de respetar el debido proceso y la presunción de inocencia.
La entidad también sostuvo que los vínculos familiares con personas que hayan cometido delitos no permiten atribuir automáticamente responsabilidades a sus parientes.
Posteriormente, Betsy Emely Sánchez Rico fue encargada de la Defensoría Regional del Pueblo en Norte de Santander, mientras se define quién asumirá de manera permanente el cargo.
¿Qué deberá determinar la Fiscalía?
Con el nuevo testimonio, la Fiscalía tendrá que verificar varios aspectos relevantes: si efectivamente existieron los encuentros y llamadas mencionados, si Pallares tuvo contacto con alias ‘Darío’, cuál fue el propósito de esos contactos y si alguna de las actuaciones descritas constituye una conducta penal.
También será necesario establecer si las versiones entregadas por el familiar pueden ser corroboradas mediante registros telefónicos, testimonios adicionales, documentos, movimientos financieros u otras evidencias.
Por ahora, no existe una condena contra Ever Pallares por los hechos mencionados en el testimonio. Las acusaciones forman parte de investigaciones que continúan en desarrollo y cualquier responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes.
El caso vuelve a poner la atención sobre el Catatumbo
El episodio se produce en medio de la compleja situación de seguridad que enfrenta el Catatumbo, región donde el ELN mantiene presencia y donde durante los últimos años se han registrado secuestros, desplazamientos, amenazas y enfrentamientos entre grupos armados.
La actuación de organismos como la Defensoría del Pueblo resulta especialmente relevante en este contexto debido a su función de protección de los derechos humanos y acompañamiento a las víctimas.
Por ello, las investigaciones sobre posibles filtraciones de información o eventuales contactos irregulares adquieren especial importancia para determinar si se afectó la seguridad de líderes sociales, defensores de derechos humanos o familiares de personas secuestradas.
La investigación continúa
El nuevo testimonio abre un capítulo adicional en el caso que involucra al exdefensor de Ocaña. Las declaraciones conocidas por las autoridades plantean interrogantes sobre sus supuestos contactos con integrantes del ELN y sobre las gestiones que habría realizado alrededor de determinados secuestros.
No obstante, será la investigación de la Fiscalía la que determine qué elementos del testimonio pueden ser comprobados y si existe responsabilidad individual del exfuncionario.
Mientras tanto, Pallares mantiene su posición de rechazo frente a los señalamientos y el proceso deberá avanzar bajo los principios de debido proceso y presunción de inocencia.
