El Pijao dio la cara en el Manuel Murillo Toro pero la velocidad del DIM fue imposible de contener

Deportes Tolima vivió una noche de contrastes en el estadio Manuel Murillo Toro: un equipo que demostró carácter y nunca se rindió pero que no pudo contrarrestar la velocidad y la efectividad de un Independiente Medellín que llegó a Ibagué a proponer desde el primer minuto. El golpe inicial fue devastador: con apenas un minuto en el reloj Daniel Cataño ya había silenciado al estadio con un disparo raso desde fuera del área que tomó por sorpresa a toda la defensa local, y cuando Montaño puso el 0-2 al minuto 16 el partido parecía encaminarse hacia una derrota abultada. Sin embargo el Tolima mostró la personalidad que lo caracteriza en su estadio y no bajó los brazos en ningún momento del partido buscando la remontada con insistencia y corazón.

Lo que más rescata la hinchada del Tolima de esta noche fue la actitud del equipo en los últimos 30 minutos: con un hombre menos después de la expulsión de Joaquín Varela al minuto 60, el técnico metió cambios ofensivos con Luis Sánchez, Ever Valencia, Kelvin Flórez y Junior Hernández que le dieron vida al equipo y generaron una avalancha de ocasiones sobre el arco de Éder Chaux. El gol de Junior Hernández al 84 con un zurdazo precioso le devolvió la esperanza a un estadio que empujó hasta el pitazo final, pero el tiempo no alcanzó para la remontada completa. Tolima suma su primera derrota del semestre pero deja la imagen de un equipo que nunca se rinde y que cuando encuentre la consistencia defensiva que le faltó esta noche será un rival muy difícil para cualquier equipo del torneo.