Un tornado atravesó la localidad francesa de Pomas, en el sur del país, provocando daños en centenares de viviendas y dejando decenas de personas heridas. Los organismos de emergencia fueron desplegados para atender a los afectados y evaluar la magnitud de la destrucción.
Los fuertes vientos derribaron estructuras, dañaron techos y ocasionaron cortes en diferentes servicios. Las autoridades locales establecieron medidas de seguridad para facilitar las labores de emergencia y evitar que ciudadanos ingresaran a zonas peligrosas.
Equipos técnicos comenzaron a evaluar las edificaciones afectadas para determinar cuáles pueden continuar siendo habitadas y cuáles necesitan reparaciones urgentes.