El emblemático patinódromo de Garzón, epicentro del entrenamiento de cientos de jóvenes deportistas, enfrenta un inesperado obstáculo: la inhabilitación del servicio eléctrico debido a irregularidades en su instalación. Sin embargo, la Alcaldía ya puso manos a la obra para encender nuevamente las luces de este importante escenario deportivo.
Entre certificados y gestiones
Michael Tula, coordinador de deportes de la localidad, explicó que el problema gira en torno a la falta de dos certificaciones necesarias para reactivar el fluido eléctrico. Actualmente, se sostienen conversaciones con una empresa contratista especializada para avanzar en este proceso técnico-administrativo.
Una luz al final del túnel
Además de buscar las certificaciones, se está gestionando ante Electrohuila una posible solución temporal que permita restablecer el servicio mientras continúan los trámites. La meta es clara: devolverle la vitalidad al patinódromo, que ha sido testigo de incontables jornadas de esfuerzo y superación.
La pista no se detiene… del todo
Pese a la falta de energía, el patinódromo no ha quedado completamente en silencio. Clubes y escuelas de formación deportiva siguen utilizando el espacio durante las mañanas y tardes, aprovechando al máximo la luz natural. El espíritu deportivo se mantiene vivo, a la espera de que la energía vuelva a impulsar cada deslizamiento.
Garzón no se rinde y rueda hacia adelante
La comunidad deportiva aguarda con optimismo el restablecimiento de un servicio que va mucho más allá de lo técnico: es la chispa que mantiene en movimiento los sueños de toda una generación.

