La emergencia ocasionada por el terremoto del pasado 10 de agosto dejó afectaciones en diferentes regiones del país y puso nuevamente sobre la mesa un desafío que va más allá de la atención inmediata: cómo contribuir a que los territorios recuperen su dinámica económica y las familias puedan mantener fuentes estables de ingreso.

En las zonas impactadas, la industria BPO cuenta con cerca de 19.000 trabajadores. De acuerdo con el censo realizado por BPrO, la Asociación Colombiana de BPO, entre las empresas del sector, aproximadamente 2.600 colaboradores han reportado algún tipo de afectación. Frente a esta situación, las compañías agremiadas unieron esfuerzos para recolectar y canalizar ayudas hacia los trabajadores y sus familias que enfrentan las consecuencias de la emergencia.

“Hoy nuestra prioridad es acompañar a nuestros colaboradores y a sus familias. Pero sabemos que, después de atender la emergencia, comienza otro desafío: contribuir a que las personas puedan recuperar estabilidad y oportunidades. Allí el empleo formal tiene un papel fundamental. Como industria queremos seguir impulsando el talento, el primer empleo y la empleabilidad en las regiones, porque una oportunidad laboral puede convertirse en el punto de partida para que una familia vuelva a ponerse de pie”, afirmó Ana Karina Quessep, presidenta ejecutiva de BPrO.

La movilización de las empresas permitió sumar capacidades y canalizar apoyos hacia los territorios afectados. Para BPrO, esta respuesta refleja también la importancia de la articulación empresarial cuando una emergencia impacta no solo la infraestructura de una región, sino la cotidianidad y la estabilidad de quienes trabajan y viven en ella.

La industria BPO tiene presencia en territorios como Pensilvania, en Caldas; Quibdó y Condoto, en Chocó; Cali y Buenaventura, en el Valle del Cauca; Armenia, en Quindío; y diferentes municipios de Risaralda. En estas regiones, el empleo formal representa una oportunidad especialmente relevante para jóvenes que buscan ingresar por primera vez al mercado laboral y para personas que encuentran alternativas profesionales sin necesidad de trasladarse a los principales centros urbanos.

Por esta razón, el gremio considera que la recuperación de las zonas afectadas también debe incorporar una mirada sobre el empleo y la generación de capacidades. La atención humanitaria resulta indispensable durante la emergencia, mientras que la formación, la empleabilidad y las oportunidades laborales pueden contribuir posteriormente a recuperar ingresos, dinamizar las economías locales y fortalecer el tejido productivo.

BPrO continuará trabajando con sus empresas asociadas, aliados e instituciones para promover iniciativas de formación de talento, empleabilidad y acceso al primer empleo, así como para impulsar condiciones que favorezcan la generación de empleo formal en diferentes regiones del país.

“Colombia tiene talento en todos sus territorios y necesitamos convertir ese talento en oportunidades. Nuestro compromiso es trabajar para que más jóvenes puedan acceder a su primer empleo y para que más colombianos encuentren en la formalidad una posibilidad de construir un proyecto de vida. En momentos como este, la solidaridad nos permite responder a la urgencia, pero el empleo nos ayuda a construir el camino de la recuperación”, agregó Quessep.

Para el gremio, esta coyuntura demuestra que la recuperación de las regiones requiere sumar capacidades desde distintos sectores. Empresas, instituciones y comunidades tienen la oportunidad de trabajar de manera articulada para atender las necesidades inmediatas y, posteriormente, generar condiciones que permitan recuperar estabilidad económica y social.

BPrO continuará canalizando ayudas para los trabajadores afectados y acompañando las acciones de recuperación, al tiempo que mantendrá su compromiso con una agenda que promueva empleo formal, primer empleo, formación y oportunidades para el talento regional.

La apuesta del sector parte de una convicción: unidos por Colombia, la solidaridad permite responder a la emergencia y el empleo formal contribuye a construir la recuperación.