El Tribunal Superior de Villavicencio emitió un fallo en favor de la protección de cerca de 200 cocodrilos del Orinoco que permanecen bajo un programa de conservación, ordenando que se garantice de manera inmediata su alimentación y bienestar mientras se resuelve de forma definitiva la responsabilidad sobre su cuidado.

La decisión judicial establece que la institución encargada de la custodia de los ejemplares deberá asegurar el suministro continuo de alimento, atención médico-veterinaria, monitoreo sanitario, acceso permanente a agua y todas las condiciones necesarias para preservar la salud de los animales. La medida también beneficia a los cocodrilos que fueron trasladados a otros centros de conservación y manejo.

Además, el fallo solicita la coordinación entre las entidades involucradas para definir las responsabilidades sobre el programa de conservación y fortalecer las acciones dirigidas a proteger esta especie, considerada una de las más amenazadas del país. También se ordenó convocar una instancia técnica para avanzar en soluciones de largo plazo que garanticen el bienestar de los reptiles.

Organizaciones defensoras de los animales celebraron la decisión al considerar que representa un paso importante para salvaguardar una especie en peligro crítico de extinción y evitar que situaciones administrativas pongan en riesgo su supervivencia. Mientras tanto, las autoridades deberán cumplir las órdenes impartidas por la justicia para asegurar el cuidado adecuado de los ejemplares.