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La noche del viernes 6 de junio terminó en tragedia para Michel Rubén Arrechea Oviedo, conocido por las autoridades con el alias de ‘Arrechea’, quien fue asesinado con arma de fuego en el barrio Villa Alexander del municipio de Girardot, Cundinamarca. El hecho violento fue perpetrado por sicarios que habrían llegado hasta la zona residencial con el único propósito de acabar con su vida.

Hechos

Según testigos, varios disparos alertaron a los vecinos del sector cerca de las 9:00 p.m., y minutos después observaron a Arrechea tendido en el suelo, gravemente herido. Pese a que fue trasladado rápidamente a un centro asistencial, el hombre llegó sin signos vitales. Las heridas comprometieron órganos vitales, lo que provocó su fallecimiento en cuestión de minutos.

Arrechea contaba con varias anotaciones judiciales registradas en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía, lo que indica un prontuario delictivo extenso. Reclusos del centro penitenciario del municipio aseguraron, de manera extraoficial, que el hoy fallecido había ingresado y salido de prisión al menos tres veces por delitos relacionados con homicidio. “Siempre volvía a caer, era cuestión de tiempo”, expresó un interno que afirmó haberlo conocido en el pasado.

Territorio

Este crimen se suma a una semana especialmente sangrienta en Girardot, marcada por asesinatos selectivos y enfrentamientos entre bandas delincuenciales. Habitantes del municipio denuncian una escalada de violencia entre estructuras criminales que se disputan el control del microtráfico en varios sectores, incluidos los barrios populares y las zonas cercanas a establecimientos nocturnos.

Investigación

De acuerdo con fuentes de inteligencia, el homicidio de Arrechea podría estar relacionado directamente con estas disputas territoriales. La policía está investigando si el hecho corresponde a un ajuste de cuentas entre organizaciones que operan en la región. Además, no descartan que el objetivo fuera enviar un mensaje a una banda rival.

Los organismos judiciales adelantan las labores investigativas correspondientes, y aunque no se han hecho capturas, se presume que los autores materiales del crimen estarían al servicio de una de las redes de microtráfico con presencia activa en el municipio. La comunidad, entre tanto, exige mayor presencia policial y operativos contundentes para frenar la ola de sangre.

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