La comunidad del barrio Esmeralda Londoño, en Puerto Boyacá, denuncia que la pavimentación de una importante vía está próxima a cumplir un año sin ser terminada. Los residentes aseguran que continúan enfrentando barro, charcos y aguas estancadas mientras esperan respuestas sobre la culminación del proyecto.
La inconformidad crece entre los habitantes del barrio Esmeralda Londoño, en Puerto Boyacá, donde una obra de pavimentación que prometía transformar la movilidad del sector hoy es señalada por la comunidad como un ejemplo de retrasos e incumplimientos.
Según denuncian los residentes, la intervención está próxima a cumplir un año desde el inicio de los trabajos y todavía existen varios tramos sin terminar.
La situación se vuelve más compleja cada vez que se presentan lluvias, ya que la vía se convierte en una mezcla de barro, charcos y agua estancada que dificulta el tránsito de peatones, motociclistas y vehículos.
Los habitantes aseguran que el problema no solo afecta la movilidad, sino que también representa un riesgo para la salud pública debido a la proliferación de zancudos, insectos y otros animales generados por la acumulación constante de agua.
La molestia aumentó luego de que vecinos del sector afirmaran que parte del personal encargado de la obra habría sido trasladado hacia otros proyectos, mientras los trabajos pendientes en Esmeralda Londoño continúan sin concluir.
Para la comunidad, la falta de información oficial sobre los plazos de entrega ha incrementado la incertidumbre y la sensación de abandono.
“Nos prometieron desarrollo y terminamos viviendo entre barro y estancamientos. Cada aguacero vuelve la situación más difícil y nadie nos dice cuándo van a terminar”, manifestó Graciela Ruiz, residente del sector.
Los habitantes también expresaron preocupación por la posibilidad de nuevas adiciones presupuestales o modificaciones contractuales que prolonguen aún más la ejecución de la obra.
Ante este panorama, solicitaron a la Administración Municipal, a la interventoría y a los contratistas responsables explicar públicamente las razones de los retrasos y presentar un cronograma claro para la finalización de los trabajos.
Los vecinos aseguran que respaldan el proyecto y reconocen la necesidad de la pavimentación, pero insisten en que después de tantos meses de espera merecen respuestas concretas y resultados visibles.
Mientras tanto, la comunidad continúa enfrentando las dificultades diarias de una obra inconclusa que, según denuncian, aún está lejos de cumplir el objetivo para el cual fue anunciada.
