Ilario Favero, ciudadano italiano.

Ilario Favero, ciudadano italiano y residente en Antibes, Francia, pidió la intervención de las autoridades frente al caso de sus dos hijas gemelas, de nueve años, quienes permanecen en Colombia desde julio de 2025 junto a su madre, de nacionalidad franco-colombiana. Actualmente, según Favero, las niñas viven en Pasto.

Según relata Favero, la familia llevaba cerca de 13 años de relación y residía en Francia. En julio de 2025 decidió tomar un año sabático para adelantar estudios relacionados con la enseñanza de la física en Italia, mientras sus hijas pasarían ese periodo junto a su madre en la vivienda familiar de Cali, con la intención de regresar posteriormente a Europa.

Contacto limitado

Sin embargo, asegura que la situación cambió cuando su esposa decidió permanecer en Colombia con las niñas y no regresar a Francia. Desde entonces, afirma, ha mantenido un contacto limitado con sus hijas mediante llamadas telefónicas y ha recurrido a abogados y autoridades de Italia, Francia y Colombia para buscar una solución.

Favero sostiene que el caso llegó a instancias judiciales en Colombia y que, durante el proceso, un Tribunal reconoció que la residencia habitual de las niñas se encontraba en Francia y consideró que su permanencia en Colombia se había tornado ilícita. Sin embargo, según explica, la misma decisión negó el retorno de las menores a Francia.

Esta decisión actualmente es cuestionada ante la Corte Suprema de Justicia, de acuerdo con Favero, quien considera que el caso evidencia la necesidad de fortalecer la cooperación entre las instituciones de los países involucrados.

Cooperación

El padre asegura además que sus hijas manifestaron ante un juez colombiano su deseo de regresar con él y que enfrenta dificultades para participar en decisiones relacionadas con la educación, salud y vida cotidiana de las menores debido a la distancia y al proceso judicial que se desarrolla en Colombia.

Ante su situación, el padre reclama que las instituciones de los países involucrados fortalezcan los mecanismos de cooperación y apliquen las convenciones internacionales relacionadas con la protección de los menores y la reunificación familiar.

Su principal petición, afirma, es que sus hijas puedan mantener una relación estable con ambos padres y que las decisiones que se adopten tengan como prioridad el interés superior de las niñas.