Ante los reiterados episodios de violencia, representados en robos y atracos que se vienen registrando y aumentando cada día que pasa en la vía Panamericana, nos parece que es el momento para que las autoridades de los departamentos de Nariño y del Cauca, programen una reunión especial, puesto que nos encontramos ante una situación que hace rato pasó de castaño a oscuro

No bastan los bloqueos, atentados y amenazas que durante gran parte de este año han azotado este importante tramo vial de Colombia en detrimento de los usuarios, puesto que ahora tenemos un alarmante incremento en los casos de atracos a los transportadores, a los buses de servicio interdepartamental, a los vehículos privados, a los vehículos transportadores de gaseosas y de otros productos, en una serie de hechos que alarman a los departamentos de Nariño y del Cauca, los que de nuevo comienzan a generar grandes afectaciones a los diferentes sectores de la economía.

De allí los fuertes pronunciamientos que se han registrado de diferentes sectores como el de los camioneros y de las empresas transportadoras, puesto que de acuerdo con las denuncias que se repiten a cada momento, la seguridad ya no existe en la vía Panamericana, puesto que los atracos están a la orden del día, por cuenta de bandas de piratas de tierra, que    hacen detener a toda clase de vehículos para despojarlos de sus cargas, en lo que tiene que ver con los camioneros, mientras que en lo relacionado con el gremio del transporte público, los pasajeros son despojados de sus pertenencias, dinero en efectivo y  elementos de valor. Además, del perjuicio que esto causa a los viajeros, también las empresas se están viendo perjudicadas, puesto que de manera paulatina se viene registrando una alarmante disminución en las ventas de tiquetes especialmente en horas de la noche.

Nos enfrentamos entonces, a una situación que requiere de soluciones rápidas, pero con mucha sorpresa estamos viendo como las autoridades muestran un comportamiento pasivo, puesto que no se ven acciones de vigilancia en la carretera, a pesar de los numerosos llamados que se vienen haciendo para que se haga algo para enfrentar la ofensiva de los maleantes, quienes por estos días no dan tregua.

Decimos que la reunión es urgente para tratar esta problemática, pero aquí también nos encontramos con otra problemática. Todos sabemos que la mayoría de los hechos delictivos en la vía Panamericana, se presentan ya en zona del departamento del Cauca, especialmente en sectores como los del municipio de Rosas. Pero, a pesar de ello, las autoridades del vecino departamento, se muestran poco interesadas en el llamado a la reunión con las autoridades de Nariño, las que se han dilatado una y otra vez.

Como si esto fuera poco, tenemos que esa desidia en combatir la inseguridad en la vía Panamericana, también se le ha contagiado al Gobierno Nacional.  Así lo manifiestan los sectores y personas afectadas, que señalan que a pesar de la crítica situación, esta es la hora en la que no ha dicho “esta boca es mía”.

De este modo, lo que estamos viendo con mucha preocupación es que se está dejando la Panamericana en manos de los delincuentes y esto es algo de mucha gravedad, que nos hace remontar a tiempos que creíamos superado, cuando las empresas de transporte público de pasajeros, tanto en Pasto, Popayán y Cali, se vieron obligadas a suspender el despacho de pasajeros en horas de la noche.

Creemos que bajo ningún punto de vista se debe repetir esa nefasta historia y por ello, las autoridades tienen la palabra.