Cali vive momentos de angustia mientras organismos de socorro mantienen una intensa operación de búsqueda para localizar a sobrevivientes del terremoto que afectó varias zonas de la ciudad. Entre los casos que más conmueven se encuentra el de la pequeña Violeta y su abuela Amparo Jaramillo, quienes permanecen desaparecidas bajo los escombros de un conjunto residencial.
La emergencia ocurrió en el conjunto residencial Guadalupe, ubicado en el sector de Cuarto de Legua, al sur de Cali. Según los reportes conocidos, Violeta se encontraba de vacaciones junto a su abuela cuando el movimiento telúrico provocó el colapso de parte de la estructura donde se encontraban. Desde entonces, familiares y organismos de emergencia concentran sus esfuerzos en lograr ubicarlas.
La situación ha generado una enorme preocupación entre los familiares, especialmente porque durante las labores de búsqueda se han reportado posibles señales de vida entre los escombros. Los equipos de rescate trabajan con extrema precaución debido a las condiciones de las estructuras afectadas y utilizan maquinaria, herramientas especializadas y apoyo de ingenieros para avanzar en la remoción de los materiales.
La pequeña había viajado para pasar unos días de vacaciones con su abuela, pero la emergencia transformó ese momento familiar en una situación de desesperación. Allegados han pedido que las labores de rescate continúen con prioridad mientras los organismos de socorro buscan establecer con certeza el paradero de ambas.
En diferentes puntos de Cali también se desarrollan operaciones de búsqueda y rescate. Bomberos, Armada, ingenieros, voluntarios y otros equipos de emergencia participan en las labores para encontrar a las personas que todavía permanecen desaparecidas después del terremoto.
Mientras continúan los trabajos, familiares y ciudadanos mantienen la esperanza de que Violeta y su abuela puedan ser encontradas. Las autoridades han reiterado la importancia de permitir que los equipos especializados desarrollen las labores de rescate de manera segura, debido al riesgo que representan las estructuras que quedaron inestables.
