Washington D.C. – El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha anunciado la revocación inmediata de la exención temporal de sanciones al petróleo iraní. La drástica medida responde directamente a una serie de ataques con proyectiles perpetrados en menos de 24 horas contra buques cisterna y comerciales en el estrecho de Ormuz, una de las arterias fluviales más críticas para el suministro energético global.
Esta decisión fulmina el frágil alivio económico que Washington había concedido a Teherán hace apenas unas semanas bajo un Memorando de Entendimiento (MoU), poniendo en jaque el alto el fuego y reactivando la volatilidad en los mercados internacionales de crudo.
Escalada de tensión en el estrecho de Ormuz
La nueva crisis se desencadenó tras el reporte de la agencia británica de seguridad marítima (UKMTO) sobre impactos y agresiones directas contra tres buques comerciales —entre ellos el petrolero saudí Widian y el metanero catarí Al-Rukayyat— mientras transitaban por aguas del estrecho.
Aunque Irán formaba parte de un pacto preliminar para garantizar el libre tránsito a cambio de beneficios comerciales, las autoridades estadounidenses e internacionales responsabilizaron directamente a las fuerzas de Teherán por violar los acuerdos de navegación segura.
«Las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz son completamente inaceptables y tendrán graves consecuencias. El memorando estaba sujeto enteramente al cumplimiento de las condiciones de paz; los beneficios solo se mantienen ante una buena conducta», declaró un alto funcionario del Departamento del Tesoro estadounidense.
Impacto inmediato en el mercado petrolero global
La cancelación de la licencia que permitía a Irán comercializar libremente su crudo provocó un efecto dominó inmediato en las bolsas de materias primas, interrumpiendo la tendencia a la baja que venían registrando los hidrocarburos.
