Más de 67 billones permanecen comprometidos en proyectos sin concluir. Mientras algunos lograron recuperarse, otros seguirán esperando decisiones del próximo gobierno.

UN PANORAMA QUE SIGUE PREOCUPANDO

Carlos Hernán Rodríguez, contralor general de la República.

Colombia cerrará el actual periodo presidencial con un elevado número de obras públicas pendientes. Un informe de la Contraloría General de la República señala que existen 1.970 proyectos catalogados como «elefantes blancos», obras inconclusas o iniciativas críticas, cuyo valor asciende a $67,07 billones. El balance, correspondiente al periodo entre septiembre de 2022 y julio de 2026, indica que la estrategia Salvando Obras permitió recuperar y poner en funcionamiento 536 proyectos valorados en $9,22 billones, además de consolidar otras 242 obras iniciadas en administraciones anteriores. Sin embargo, todavía permanecen sin resolverse 1.029 proyectos por $54,17 billones, mientras otras 134 iniciativas fueron declaradas irrecuperables por inconvenientes técnicos, jurídicos y administrativos. La Contraloría advierte que las principales causas siguen siendo las deficiencias en la planeación, errores en diseños, modificaciones contractuales, incumplimientos de contratistas y dificultades financieras que retrasan la ejecución de las inversiones públicas.

EDUCACIÓN Y SALUD, ENTRE PROMESAS Y RETRASOS

Daniel Rojas, ministro de Educación.

El informe también expone proyectos emblemáticos que continúan sin avances suficientes. En Soledad (Atlántico), la nueva sede de la Universidad del Atlántico, financiada con cerca de $47.000 millones, registra un progreso mínimo pese a los anuncios oficiales. Una situación similar ocurre con el Multicampus Universitario de Suba, en Bogotá, donde continúan las etapas de estructuración mientras ya fueron abiertos procesos de admisión para estudiantes. En materia de salud, la recuperación del Hospital San Juan de Dios avanza parcialmente, aunque edificios fundamentales siguen pendientes y aún no existe atención médica en el complejo. A esto se suma el Hospital Albert Schweitzer, en Miraflores (Guaviare), donde ya fueron desembolsados millonarios anticipos sin que exista una infraestructura visible. Estos casos reflejan las dificultades para convertir los anuncios oficiales en obras concluidas y funcionales, situación que mantiene bajo vigilancia a los organismos de control y a distintos sectores políticos.

EL RETO QUEDARÁ PARA EL PRÓXIMO GOBIERNO

Abelardo de la Espriella, presidente electo

Los problemas también alcanzan proyectos de infraestructura vial, viviendas, hospitales regionales y aeropuertos estratégicos. En departamentos como Chocó, Atlántico, Nariño y Vichada persisten obras con retrasos, recursos ejecutados parcialmente o cronogramas incumplidos. Para diversos analistas, la acumulación de «elefantes blancos» responde a fallas estructurales que trascienden un solo gobierno, aunque el próximo presidente, Abelardo de la Espriella, deberá decidir cuáles proyectos continúan, cuáles requieren replanteamientos y cuáles serán definitivamente archivados. El desafío será recuperar inversiones millonarias y evitar que nuevas obras se sumen a la larga lista de proyectos inconclusos del país.

Todas las imagenes fueron apoyadas en IA