Desde las aulas de la Universidad del Tolima hasta los escenarios más exigentes del deporte paralímpico mundial, Tomás Soto ha demostrado que no hay límites cuando existe pasión. Con una discapacidad física en una de sus piernas, este joven estudiante de la Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deporte participó con excelencia en el Grand Prix Paralímpico 2025, uno de los eventos más importantes del atletismo adaptado.
Soto brilló en múltiples disciplinas individuales: se colgó la medalla de plata en lanzamiento de jabalina y alcanzó un meritorio cuarto lugar en salto largo, lanzamiento de disco y 100 metros planos. Compitió codo a codo con campeones paralímpicos, destacándose por su coraje y entrega. Su actuación no solo lo posicionó entre los mejores del evento, sino que también lo proyectó como una promesa firme para los Juegos Juveniles de Chile 2025 y los Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Lo que hace aún más impactante su historia es que, además de representar al Tolima y a su universidad, Tomás integró el equipo nacional colombiano, que dominó el medallero con 75 preseas. El evento fue histórico: por primera vez, Colombia fue sede del Grand Prix Paralímpico, y el nivel de los atletas fue comparable con el de la Liga Diamante en el atletismo convencional.
Con el apoyo de la Política de Diversidad de la Universidad del Tolima, Tomás ha podido contar con acompañamiento integral en su proceso académico y deportivo. Su caso es un ejemplo vivo de lo que se puede lograr cuando el talento se une con oportunidades reales de inclusión.
El ascenso de Tomás Soto en el deporte paralímpico es mucho más que una historia de superación: es una advertencia contundente a quienes aún subestiman la capacidad de los atletas con discapacidad. Su disciplina, talento y valentía lo han llevado a lo más alto, y su nombre ya resuena como símbolo de orgullo y esperanza para todo un país. El futuro le pertenece. La trayectoria de Tomás Soto no solo enriquece el panorama del deporte paralímpico colombiano, sino que también visibiliza la importancia de la inclusión real y efectiva en las instituciones educativas. Su caso demuestra que, cuando se articulan políticas de diversidad, respaldo académico y oportunidades competitivas, los talentos emergen con fuerza arrolladora.

