El estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué se encuentra en máxima alerta y en modo «gala total». El emblemático escenario deportivo está siendo mimado al extremo para continuar los partidos de cuadrangulares del Deportes Tolima, con un gramado tipo bermuda que brilla como nunca. Desde el Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación (Imdri) no escatiman en esfuerzos: cortes milimétricos, riego calculado y tratamientos específicos buscan que el césped esté a la altura del torneo.
“El cuidado del gramado es vital. No podemos darnos el lujo de fallar”, afirmaron desde el Imdri. Y es que los partidos llegan uno tras otro, con menos de 72 horas de diferencia, por lo que la logística de mantenimiento se ha convertido en una verdadera operación militar verde.
Pero no todo es color de rosa. Las inclemencias del clima ibaguereño, con temperaturas variables y lluvias inesperadas, obligan al equipo de mantenimiento a ser expertos en adaptación. Ignacio Forero, canchero del estadio, explicó que todo el equipo trabaja coordinadamente con el Deportes Tolima para que el gramado luzca como una alfombra profesional.
Con cada detalle supervisado al milímetro, el Murillo Toro no solo será una cancha, sino una fortaleza donde se librarán batallas épicas. La hinchada espera que esta obra de ingeniería natural impulse al ‘Vinotinto y oro’ directo a la final.
Con el Murillo Toro en condiciones envidiables y el césped brillando como nunca, todo está listo para que Ibagué se convierta en el epicentro del fútbol colombiano. El esfuerzo conjunto del Imdri, el Deportes Tolima y el personal técnico demuestra que cuando se trabaja con pasión y compromiso, los resultados se ven dentro y fuera de la cancha. Ahora, solo falta que el equipo responda con goles y victorias, porque la mesa está servida para hacer historia en casa.

