Las cifras también preocupan. Durante temporadas festivas se incrementan los reportes de mascotas extraviadas, atropelladas o lesionadas al intentar escapar del ruido. A esto se suma el riesgo para animales en condición de calle, que no cuentan con un hogar seguro donde refugiarse.

Organizaciones animalistas y autoridades locales han hecho un llamado a la ciudadanía para optar por celebraciones responsables y sin pólvora. Proponen alternativas como juegos de luces silenciosas, música moderada y reuniones familiares que no pongan en riesgo la vida de los animales.

“Celebrar no debe significar causar sufrimiento”, señalan los colectivos de protección animal, quienes recuerdan que los animales también son parte de la familia y dependen completamente del cuidado humano.

El mensaje es claro: por amor a los peluditos, decir no a la pólvora es un acto de empatía y responsabilidad. Las fiestas pueden vivirse con alegría, sin ruido y sin miedo. Cuidar a quienes no tienen voz también es una forma de celebrar la vida.