La baja natalidad, el aumento de costos laborales y el auge de la educación en casa han puesto en crisis al sector educativo privado. Las autoridades y rectores advierten que la situación podría agravarse en 2026.

La educación privada en Colombia atraviesa uno de sus momentos más difíciles. Durante el año 2025, al menos 100 colegios privados cerraron sus puertas en distintas regiones del país, una cifra que refleja el impacto combinado de la disminución en la tasa de natalidad, las dificultades económicas de las familias y el crecimiento de modalidades alternativas de educación, como el estudio en casa.

De acuerdo con datos del Ministerio de Educación Nacional, el número de instituciones educativas en el país pasó de 9.589 en 2024 a 9.470 en 2025, lo que representa el cierre de 119 colegios en solo un año. La mayoría de estos cierres corresponde a instituciones privadas, especialmente de carácter preescolar y de básica primaria.

Según la hermana Gloria Patricia Corredor, rectora del Liceo La Presentación, la crisis se profundizó este año por el aumento de los costos laborales. “El incremento del 23,7 % en los costos tiene en asfixia económica a las instituciones educativas. La diferencia entre ingresos y egresos es bastante grande”, aseguró.

A esta situación se suma la caída sostenida de la natalidad en Colombia, que actualmente se ubica en 1,1 hijos por mujer, una de las cifras más bajas de la región. “Esta baja tan fuerte tiene a los preescolares y a la básica primaria con salones a medio servicio”, explicó Corredor, al advertir que muchos colegios ya no logran completar los cupos mínimos para operar.

Desde el sector de los colegios católicos privados, Wilson Yesid Contreras señaló que los problemas financieros vienen desde antes de la pandemia. “El aumento permitido en las matrículas por el Ministerio y las secretarías de Educación se ha quedado por debajo del incremento del salario mínimo, lo que hace insostenible la operación de muchos colegios”, afirmó.

Otro factor clave es el crecimiento de la educación en casa y las clases remotas, una alternativa que cada vez más familias están explorando, especialmente en ciudades como Bogotá. Al respecto, Mauricio Katz, director de cobertura y equidad del Ministerio de Educación, reconoció la tendencia, aunque recordó la importancia de la presencialidad. “El Ministerio es enfático en señalar el papel fundamental que cumplen las escuelas en la socialización de los niños”, indicó.

Los rectores y voceros del sector advierten que, de no adoptarse medidas de apoyo, el 2026 podría traer nuevos cierres, lo que no solo afectaría a las instituciones educativas, sino también a miles de docentes y trabajadores del sector.

Mientras tanto, la educación privada sigue enfrentando el reto de adaptarse a una realidad demográfica y económica cambiante, en medio de un panorama que mantiene en alerta a padres, estudiantes y autoridades.