Con el inicio del pico respiratorio que se presenta cada año entre los meses de marzo y junio, los servicios de urgencias en Bogotá comienzan a registrar una alta demanda, especialmente por la atención de niños con infecciones respiratorias agudas.
Ante este panorama, la Sociedad Pediátrica de los Andes (SPLA) hizo un llamado a padres y cuidadores para que prioricen la consulta prioritaria pediátrica como primera opción de atención, con el fin de evitar la saturación de los hospitales y garantizar una respuesta oportuna a los pacientes que realmente requieren manejo en urgencias.
Según cifras de la entidad, durante la temporada de alta circulación viral, las infecciones respiratorias representan entre el 70 % y el 80 % de las consultas pediátricas. Resfriados, faringitis, bronquiolitis y cuadros febriles asociados a virus respiratorios son los diagnósticos más frecuentes y, en la mayoría de los casos, pueden resolverse de manera efectiva sin acudir a los servicios de urgencias.
José Manchego, director ejecutivo de la SPLA, explicó que síntomas como fiebre persistente, dificultad para respirar, congestión severa, rechazo al alimento, somnolencia excesiva, irritabilidad constante o cambios en la coloración de la piel son señales de alerta que deben ser atendidas de inmediato en consulta prioritaria.
En esta IPS, más de 4.000 niños y niñas reciben atención mensual bajo esta modalidad, lo que ha permitido que cerca del 90 % de los casos respiratorios sean manejados exitosamente sin remisión a urgencias. Esta estrategia ha sido clave para reducir la presión sobre el sistema de salud en los meses de mayor demanda.
Por su parte, la Secretaría Distrital de Salud informó que se ha intensificado la vacunación contra el virus sincitial respiratorio, la influenza estacional y la tosferina. Al cierre de 2025, se aplicaron más de 900.000 dosis en población de riesgo, de las cuales más de 227.000 correspondieron a población pediátrica.
Las autoridades de salud reiteraron la importancia de reforzar las medidas de prevención, como el lavado frecuente de manos, el uso de tapabocas en espacios cerrados o ante síntomas respiratorios, la ventilación adecuada de hogares y oficinas, una hidratación constante y el cumplimiento de la etiqueta respiratoria.
Finalmente, la SPLA insistió en que acudir de manera temprana a la consulta prioritaria no solo permite atender oportunamente la enfermedad y proteger la salud de los niños, sino también contribuir a que el sistema de salud de la ciudad no colapse durante el pico respiratorio.
