Las intensas lluvias que se registran desde la madrugada del domingo han generado una emergencia humanitaria en el departamento de Córdoba, donde más de 10.000 familias resultaron damnificadas en al menos 12 municipios, según el balance preliminar de las autoridades.
La situación más crítica se vive en el municipio de Canalete, donde la fuerza de las corrientes provocó el colapso de tres puentes, dejando incomunicadas amplias zonas rurales. Allí, unas 600 familias permanecen alojadas en un albergue urbano, aunque las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar debido a las dificultades para acceder a veredas dispersas.
Entre los afectados está Arleth, una habitante del sector rural, quien relató la pérdida total de su vivienda y pertenencias. “La corriente se lo llevó todo. El agua empezó a llover desde las 12 de la noche y fue inevitable, el río se llevó todo”, aseguró.
En la vereda Nueva Berlín, al menos 18 familias reportaron pérdidas de colchones, electrodomésticos y pequeños negocios, agravando la situación económica de la comunidad. Los organismos ambientales alertaron que las lluvias podrían continuar hasta el miércoles, por lo que los comités de emergencia permanecen activos en todo el departamento.
Antioquia también en alerta
La temporada invernal también golpea con fuerza a Antioquia. La Gobernación confirmó la muerte de un adulto mayor en Necoclí, quien fue arrastrado por una corriente. La subregión de Urabá concentra las mayores afectaciones, con alerta naranja en Turbo e inundaciones en municipios como Apartadó, Arboletes, San Pedro y San Juan de Urabá, Carepa, Chigorodó, Vigía del Fuerte, Murindó y Necoclí.
El reporte preliminar da cuenta de cerca de 1.500 familias afectadas, además de graves pérdidas de cultivos. En el suroeste del departamento, deslizamientos en Betulia afectaron la movilidad y perjudicaron a 60 familias de la vereda La Cartilla y el paraje Alto del Oso.
Las autoridades departamentales informaron que se avanza en la coordinación de ayuda humanitaria junto con los comités locales de emergencia, mientras reiteran el llamado a la comunidad a atender las recomendaciones y reportar cualquier situación de riesgo.
