Son las 7:00 de la mañana y en una de las esquinas más transitadas de Santander de Quilichao, cerca de la plaza de mercado, está Oscar Amaya esperando un vehículo tipo jeep que lo lleve hasta la vereda Vilachí, zona rural del municipio. Este trayecto, que dura casi 30 minutos, lo recorre desde hace varios meses cada 15 días; el motivo, participar en los encuentros de las Agendas Comunitarias, Diálogos para el Futuro que adelanta la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN).
Como él, otros firmantes de paz, líderes comunales de la vereda El Águila y Vilachí, miembros del equipo deportivo de Vilachí, integrantes de la iglesia cristiana y docentes de la Institución Educativa Las Aves se encuentran en el centro de acopio o en la sede de la iglesia para hacer, lo que antes era casi impensable, sentarse a dialogar, llegar a acuerdos y trabajar en pro de la comunidad.
“Las Agendas nos han permitido desarrollar la esencia de lo que fuimos nosotros durante el proceso revolucionario, nuestra razón de ser era trabajar por las comunidades. En estas zonas ha habido bastante estigmatización, porque se afectaron mucho a las comunidades. Con el paso del tiempo, por muchas situaciones adversas, se abrió un boquete grandísimo entre nosotros, chocaron los intereses y se generó mucha conflictividad y hubo bastante daño. Ahorita estos procesos nos ayudan a intentar restaurar y reparar un poco las afectaciones que se hicieron», dice Oscar.
Un escenario similar se vive en la vereda Monterredondo, en el municipio de Miranda, donde firmantes de paz, integrantes de la Reserva Campesina, miembros de la Junta de Acción Comunal de Monterredondo, autoridades indígenas del resguardo Ciria La Calera, integrantes de la Mesa de Víctimas, líderes y lideresas de la organización Semillas de Paz, se reúnen para dialogar, proponer y planear acciones colectivas para avanzar en el camino de la reconciliación territorial.
“Nunca habíamos trabajado en juntanza. En esta Agenda se ha logrado estar unidos por un solo propósito y ese es el logro en este territorio; además es una apuesta por la paz, pensando en nuestros niños, jóvenes y adolescentes. Lo que ha cambiado entre nosotros desde el primer encuentro a ahora que estamos finalizando la Agenda, es la confianza y la esperanza en un mejor camino para nuestro territorio», indicó Lucy Adriana Cunda, del Comité Semillas de Paz.
Los resultados de los diálogos, las Agendas se materializan
Durante los meses en los que han transcurrido las diferentes etapas de las Agendas, las comunidades y las y los firmantes de paz han llegado a consensos, y como objetivo de cada una de las Agendas, definieron sus acciones simbólicas y materiales que harán realidad en los próximos meses.
Para el caso de la vereda Monterredondo, en Miranda, la acción simbólica a la que se llegó en consenso es la creación colectiva de dos murales en las instituciones educativas Monterredondo y la del Cabildo Indígena, para resignificar la memoria del territorio a través del arte, promoviendo el reconocimiento de las historias, vivencias y saberes de la comunidad.
Asimismo, la acción material también se llevará a cabo en ambos colegios y en la Biblioteca Pública de la vereda, donde se ha planeado adecuar, dotar y activar una ‘Red de Memoria y Reconciliación’, con tres salones de la memoria donde la comunidad pueda reconocer, preservar y dignificar las memorias del territorio, promoviendo la reflexión, la reconciliación y la construcción de paz.
Además, en la vereda Vilachí, la acción material definida es la adecuación de su cancha de fútbol con graderías, baterías sanitarias y un espacio para el almacenamiento de implementos deportivos, con el fin de fortalecer este escenario como un espacio de encuentro e integración comunitaria. Aquí la acción simbólica aún está pendiente de aprobarse.
De esta manera, como lo reconocen las y los participantes, más allá de las obras materiales, las Agendas Comunitarias, Diálogos para el Futuro han propiciado escenarios de reconciliación y de diálogo donde quienes en algún momento causaron daño, hoy están tejiendo comunidad, integración y trabajando por la convivencia, la participación y el bienestar colectivo.
