Red Bull y Verstappen en modo urgente: el tetracampeón necesita un carro a su altura
La temporada 2026 ha sido un calvario técnico para Red Bull. El equipo estrena por primera vez su propio motor en alianza con Ford, y el RB22 ha mostrado problemas de fiabilidad alarmantes: ya acumula dos abandonos en siete carreras, una cifra que contrasta con los cero de Mercedes y Ferrari en el mismo período. Además, Verstappen ha criticado el reglamento y la inestabilidad del coche, especialmente en secciones onduladas donde sufre rebotes constantes. 
Sin embargo, Red Bull no se rinde. En Miami introdujeron un paquete importante de actualizaciones con pontones rediseñados, nuevo alerón delantero y una reducción de hasta siete kilos de peso, lo que se traduce en aproximadamente dos décimas de mejora por vuelta. Para Barcelona, Verstappen contará además con un motor nuevo tras la rotura de Mónaco. La gran paradoja es que la FIA clasificó el motor Red Bull-Ford como el más potente de la parrilla en 2026, lo que significa que no recibirá actualizaciones adicionales bajo el sistema ADUO, mientras Mercedes y Ferrari sí podrán mejorar sus unidades de potencia. 
