Verstappen, inmóvil en la parrilla: el abandono más cruel del tetracampeón en Mónaco
Max Verstappen vivió uno de los domingos más amargos de su carrera en Mónaco. El neerlandés, que había largado desde la segunda posición tras una clasificación brillante en la que estuvo a solo 43 milésimas de arrebatarle la pole a Antonelli, quedó completamente inmóvil en la parrilla cuando se apagaron los semáforos por una rotura de motor en su Red Bull. El coche parado en ese estrecho circuito generó un momento de altísimo riesgo, pero afortunadamente ningún piloto lo impactó. 
Verstappen explicó que las señales de falla ya habían aparecido durante la vuelta de formación: “Ya en la vuelta de calentamiento las cosas no iban bien. La fase previa a la salida fue terrible, sin ninguna consistencia, y luego el motor simplemente murió. Sonaba realmente horrible, no podía ir a fondo, así que lo llevamos de vuelta al garaje.” Red Bull ya identificó la causa de la avería y confirmó que Verstappen tendrá un motor nuevo para el GP de Barcelona, en lo que representa el segundo abandono del equipo en siete carreras, una cifra preocupante para el campeón más dominante de los últimos años. 
