Ante la aparición de enfermedades tropicales como el dengue y la malaria en municipios que históricamente registraban bajas temperaturas, el Instituto Departamental de Salud de Nariño lanzó oficialmente su estrategia territorial de adaptación frente a la crisis climática global, convirtiéndose en la quinta región de Colombia en adoptar un modelo científico para blindar la salud pública.

La hoja de ruta fue socializada ante la Organización Panamericana de la Salud, académicos y especialistas en la Universidad Mariana, donde se validaron las 13 líneas de acción clave que marcarán la prevención en el territorio. El plan prioriza frentes críticos para la supervivencia de las comunidades, tales como asegurar la calidad del agua de consumo, garantizar la seguridad alimentaria, intensificar el control de vectores y preparar la red hospitalaria para atender emergencias asociadas a las alteraciones del clima.

“Enfermedades que antes eran impensables en ciertas zonas hoy ya son una realidad que reporta casos. Esta transformación del entorno nos obliga a actuar de manera anticipada; este plan es la herramienta técnica para proteger a la población en sus propios territorios”, advirtió Ana Belén Arteaga Torres, directora de la entidad.

Finalmente, delegados del Ministerio de Salud y Protección Social destacaron el liderazgo regional al implementar esta planificación antes de que las contingencias climáticas desborden la capacidad institucional, marcando un hito en la gestión sanitaria del suroccidente colombiano.