El activista colombiano Beto Coral fue detenido el 16 de junio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el estado de Arizona. Tras conocerse el caso, la Embajada de Colombia en Estados Unidos y el Consulado General de Colombia en Los Ángeles informaron que activaron de inmediato las gestiones de asistencia consular y establecieron contacto con las autoridades estadounidenses competentes. Según el comunicado oficial, las autoridades diplomáticas colombianas están brindando acompañamiento consular y seguimiento permanente al proceso, conforme a las normas internacionales de protección a ciudadanos en el exterior. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó al arresto y solicitó a la Cancillería intervenir ante las autoridades estadounidenses. Petro calificó el caso como una posible persecución política, mientras que diferentes sectores políticos han expresado opiniones divididas sobre la detención. Hasta el momento, las autoridades de Estados Unidos no han divulgado oficialmente todos los detalles sobre las causas de la detención. Sin embargo, medios colombianos señalan que el proceso estaría relacionado con asuntos migratorios que ahora son revisados por las autoridades competentes. La situación continúa en desarrollo y se espera que en las próximas horas se conozcan nuevas decisiones sobre el futuro migratorio y judicial de Beto Coral en Estados Unidos.
