Japón cierra la fase de grupos sin derrotas y hace historia en el fútbol asiático

Los Samuráis Azules cerraron el Grupo F con un mérito histórico que pocos habían anticipado: terminar la fase de grupos sin perder ni un solo partido por primera vez en la historia del fútbol japonés en una Copa del Mundo. El empate 1-1 ante Suecia en Dallas, con el gol de Daizen Maeda al minuto 56, se suma a la victoria aplastante 4-0 sobre Túnez y al empate ante Países Bajos, construyendo una campaña de cinco puntos que refleja la madurez y el crecimiento de una generación de jugadores forjada en las mejores ligas de Europa.

Lo que más llama la atención de este Japón es la combinación de disciplina táctica y calidad individual. El arquero Zion Suzuki fue determinante en los minutos finales ante Suecia con paradas salvadoras, mientras que Maeda y Ritsu Doan lideraron el ataque con inteligencia y velocidad. Ahora les espera el reto más grande: Brasil en dieciseisavos de final en Houston el lunes 29 de junio. Un duelo que en el papel tiene favorito claro, pero que el propio Japón ya demostró ser capaz de complicar, habiendo vencido a la Canarinha 3-2 en un amistoso apenas ocho meses antes del torneo.