Noruega llega con Haaland en estado de gracia a su duelo más importante del torneo
Los vikingos aterrizan en Boston como uno de los equipos revelación del Mundial 2026, con dos victorias aplastantes que nadie esperaba: 4-1 a Irak y 3-2 a Senegal en un partido de infarto. Erling Haaland ha sido la gran figura con cuatro goles en dos partidos, mostrando al mundo que en una Copa del Mundo también puede ser el depredador implacable que lo es en la Champions League. Noruega tiene la obligación de ganar si quiere arrebatarle el liderato del Grupo I a Francia, que llega con +5 de diferencia de goles contra +4 de los nórdicos, lo que significa que un empate no les alcanza.
El gran atractivo del partido es el duelo individual entre Haaland y Mbappé, dos monstruos goleadores que se ven las caras con sus selecciones por primera vez en un Mundial. Noruega sabe que tiene argumentos reales para ganar: su ataque es letal, Martin Ødegaard maneja los tiempos con maestría y el ambiente de Boston les es propicio. Sin embargo, enfrentar a una Francia que llega perfecta y que con el empate ya tiene el liderato en el bolsillo hace que la misión noruega sea cuesta arriba desde el minuto uno.
