DC Studios enfrenta su primera gran crisis financiera con Supergirl y las alarmas suenan fuerte

Las proyecciones más recientes son demoledoras: con una recaudación mundial de apenas 68 millones de dólares en su primer fin de semana y un punto de equilibrio que la industria estima en 315 millones, Supergirl podría cerrar su trayectoria en cines con pérdidas de entre 85 y 125 millones de dólares para Warner Bros. y DC Studios. Un golpe durísimo que llega en el peor momento posible: justo cuando James Gunn había logrado recuperar parte de la confianza del público con Superman, la segunda película del nuevo universo tropieza de manera estrepitosa y vuelve a poner en duda si el DCU tiene la capacidad de construir una franquicia sostenible más allá de sus figuras más icónicas.

Lo que más inquieta a los analistas de la industria es que Supergirl no fracasó por falta de calidad actoral sino por decisiones creativas y de mercadeo que no conectaron con el público masivo. Milly Alcock fue elogiada de manera prácticamente unánime como lo mejor de la película, lo que convierte el fracaso en algo aún más difícil de digerir para DC Studios: tienen a la actriz perfecta para el personaje pero no encontraron la fórmula narrativa correcta para presentarla. Gunn ya confirmó que Alcock seguirá siendo Supergirl en el futuro del DCU, y Man of Tomorrow en 2027 será la oportunidad de demostrar que este tropiezo fue un accidente de recorrido y no una señal de algo más profundo.