Una fuerte ola de cuestionamientos generó la reciente visita del presidente Abelardo de la Espriella a Buenaventura, donde fue registrado lanzando balones de fútbol a niños desde una camioneta en zonas afectadas por el reciente sismo. La entrega provocó rechazo entre la comunidad local y fue visibilizada por el activista y excandidato a la Cámara, Carlos Parra, mediante un video difundido en redes sociales.
Ejes de la controversia
Las críticas hacia la actuación del mandatario se concentran en dos aspectos principales:
- Ayuda descontextualizada: Habitantes de la zona manifestaron su malestar ante la entrega de elementos recreativos mientras la ciudad afronta un colapso en sus servicios básicos. «¿Cómo un presidente viene a una ciudad donde la salud está colapsada, la educación está colapsada, y le trae balones a la gente como si nosotros nos fuéramos a parar encima de los balones?», recriminó uno de los pobladores en el registro audiovisual.
- Proselitismo en la atención del desastre: Los balones distribuidos llevan impreso el logo de “Defensores de la Patria”, el nuevo partido político fundado por el mandatario. Diversos sectores denunciaron que el gesto desvió el carácter institucional de la ayuda estatal hacia una acción de marca partidista.
Panorama de la tragedia humanitaria
El descontento ciudadano se enmarca en la severa crisis provocada por el movimiento telúrico de magnitud 7,4. De acuerdo con el reporte oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el saldo de la emergencia registra:
- Impacto en vidas humanas: 287 personas fallecidas y 4.147 heridos.
- Daños en vivienda: 26.392 inmuebles destruidos por completo y 127.608 viviendas con averías.
