Inglaterra sufrió mucho más de lo esperado, pero terminó imponiéndose por 2-1 a la República Democrática del Congo en el Mercedes-Benz Stadium, resultado que le permitió asegurar su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.

El gran protagonista de la noche fue Harry Kane, autor de los dos goles que dieron vuelta a un partido que parecía escaparse.

El seleccionado africano sorprendió desde el comienzo. En su primera gran oportunidad, Brian Cipenga sacó un potente remate desde el interior del área para abrir el marcador. La acción también generó debate entre los aficionados, ya que en redes sociales muchos consideraron que Jordan Pickford pudo haber reaccionado mejor pese a cerrar el ángulo.

Los minutos finales del primer tiempo también dejaron una fuerte polémica. Kane cayó dentro del área tras un contacto con el arquero congoleño, pero el árbitro jordano Adham Makhadmeh desestimó la acción y, además, interpretó que el delantero inglés había simulado la infracción, por lo que no sancionó penal.

En el complemento, Thomas Tuchel modificó el equipo con el ingreso de Anthony Gordon por Marcus Rashford y reubicó a Declan Rice sobre la banda derecha. Los ajustes dieron resultado y, a los 75 minutos, una combinación entre Rice, Gordon y Kane terminó con un preciso cabezazo del capitán para establecer el 1-1.

Con el empate, Inglaterra se volcó definitivamente al ataque. A los 86 minutos, Bellingham desperdició un mano a mano frente a Mpasi Nzau, pero apenas una jugada más tarde apareció nuevamente Kane. El delantero del Bayern de Múnich recibió cerca de la línea del área, giró con rapidez y sacó un remate imparable para sellar el 2-1 definitivo.

Además de darle la clasificación a Inglaterra, ese tanto tuvo un valor histórico. Fue el decimotercer gol de Harry Kane en los Mundiales, una cifra con la que superó los 12 tantos de Pelé, el legendario «Rey del Fútbol», y escribió un nuevo capítulo en la historia de la Copa del Mundo.