James llega al partido de su vida con la oportunidad de cerrar el círculo abierto en Brasil 2014

Hay partidos que el destino parece escribir con antelación y este Colombia vs Suiza en Seattle tiene todo para ser el más importante de la carrera de James Rodríguez. A sus 33 años y en lo que probablemente sea su última Copa del Mundo, el volante del Rayo Vallecano enfrenta al mismo rival que en Brasil 2014 puso fin al torneo más brillante de su carrera individual, cuando llevaba seis goles y la Bota de Oro en el bolsillo antes de que Suiza lo eliminara en octavos con ese cruel gol en la prórroga. Doce años después, con más experiencia, más madurez y un equipo infinitamente mejor a su alrededor, James tiene hoy la oportunidad de reescribir esa historia en el mismo escenario de eliminación directa que le quitó el sueño en Río de Janeiro.

Su Mundial 2026 ha sido una obra maestra de inteligencia futbolística. Sin la explosividad física de sus mejores años pero con una lectura del juego que ningún otro jugador de Colombia tiene, James ha sido el cerebro que conecta todas las líneas del equipo de Lorenzo con sus pases filtrados, sus cambios de ritmo y su capacidad para aparecer en los momentos más difíciles. Llega a Seattle con dos goles y tres asistencias en el torneo, siendo el jugador con más participaciones directas en gol de toda la selección. Si Colombia avanza hoy a cuartos de final, las probabilidades apuntan a que Argentina y Messi esperarán al otro lado, lo que convertiría el siguiente partido en el duelo entre los dos jugadores más importantes de la historia del fútbol sudamericano en las últimas dos décadas. Pero primero está Suiza, y James sabe mejor que nadie que en fútbol las cuentas pendientes no se pagan solas.