España no viene a participar: viene a ganar su cuarta Copa del Mundo y todos los números la avalan
La Roja ya ganó el Mundial en 2010 en Sudáfrica, pero ese título parece lejano comparado con la máquina que De la Fuente ha construido en 2026. España busca su cuarta Copa del Mundo, no la segunda, sumando los títulos de 1964 en Europa y los dos ya conquistados. Pero más allá de los números históricos, lo que transmite esta selección en cada partido es una convicción colectiva que no se veía desde los tiempos de Xavi, Iniesta y Villa: un equipo que no tiene dudas sobre lo que quiere hacer con el balón, sobre cómo presionar sin él y sobre qué hacer cuando el partido se complica. Ante Portugal, cuando el marcador seguía en 0-0 en el minuto 89, nadie en el banquillo español entró en pánico. Merino entró, Torres asistió y el gol llegó como si estuviera escrito desde antes.
Lo que más ilusiona al entorno español es que el equipo mejora partido a partido y llega a cuartos de final todavía sin haber mostrado su mejor versión. Pedri sigue en proceso de alcanzar su nivel máximo, Rodri cada vez controla más los tiempos del juego con más autoridad, y Lamine Yamal acumula energía para el momento decisivo del torneo. Con Bélgica el jueves en Los Ángeles, posiblemente Francia o Marruecos en semifinales y la posibilidad de una final soñada ante Argentina, España tiene el camino trazado y la plantilla para recorrerlo hasta el final. El MetLife Stadium de Nueva Jersey el 19 de julio es el destino que toda una nación lleva años esperando visitar de nuevo.
