El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó restablecer los controles de tránsito realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de que una suspensión temporal de estas operaciones generara cuestionamientos tanto en los medios de comunicación como entre figuras influyentes del movimiento MAGA.

La medida había sido implementada tras dos operativos en los que se registraron enfrentamientos armados en los estados de Texas y Maine. De acuerdo con funcionarios de la Casa Blanca, la decisión buscaba proteger a los agentes mientras se evaluaban nuevos protocolos de seguridad.

Sin embargo, la pausa fue interpretada por algunos sectores conservadores como un retroceso en la política migratoria de la administración Trump. Según fuentes cercanas al Gobierno, el mandatario no fue informado previamente sobre la suspensión y expresó su inconformidad al conocer la noticia a través de los medios.

Como respuesta, Trump ordenó dejar sin efecto la directriz y reafirmó que su administración mantendrá una política estricta frente a la inmigración irregular. A través de su red social Truth Social, aseguró que no permitirá flexibilizar las medidas de control migratorio durante su mandato.

Críticas desde el movimiento MAGA

La decisión inicial también fue rechazada por reconocidas figuras del movimiento Make America Great Again (MAGA), entre ellas Steve Bannon y el abogado conservador Mike Davis, quienes cuestionaron públicamente a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional por considerar que la suspensión debilitaba la estrategia de deportaciones.

Tras la orden presidencial, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, respaldó la decisión de Trump y reiteró que las autoridades continuarán localizando, arrestando y deportando a las personas que permanezcan ilegalmente en Estados Unidos.

Cambios tras operativos con víctimas fatales

La suspensión temporal de los controles surgió después de que dos personas murieran durante procedimientos federales de inmigración en Houston y Biddeford, Maine. De acuerdo con la información conocida, ninguno de los fallecidos era el objetivo principal de las operaciones.

A raíz de estos hechos, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que acelerará la implementación de cámaras corporales para los agentes del ICE como parte de las medidas destinadas a fortalecer la transparencia y la seguridad durante los operativos.

Con la revocatoria de la suspensión, los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) retomarán los controles de tránsito como una de las principales herramientas para cumplir con los objetivos de detención y deportación fijados por la administración Trump.