Joan Laporta tiene razones de sobra para estar en el MetLife Stadium este domingo. El presidente del FC Barcelona viajó a Nueva Jersey para presenciar una final del Mundial 2026 que tiene al club catalán como protagonista invisible pero fundamental: Lamine Yamal, la joya más preciada del Barça con apenas 18 años, disputará el partido más importante de su vida con la camiseta de España, mientras que Pedri, otro emblema del proyecto blaugrana, también estará en el once inicial de Luis de la Fuente. Ver a dos de sus jugadores más valiosos en una final del mundo es algo que Laporta no podría perderse bajo ninguna circunstancia, y su presencia en las gradas del MetLife es la demostración de que el Barcelona tiene un peso enorme en esta España campeona de Europa que ahora pelea por el mundo.
Lo que hace especialmente significativa la visita de Laporta es el contexto empresarial que la rodea: una final entre España y Argentina en Nueva York es el escaparate más poderoso del planeta para mostrar las joyas del Barça al mundo entero. Yamal jugando una final del mundo con 18 años es publicidad imposible de comprar para cualquier club, y Laporta lo sabe perfectamente. Con el mercado de fichajes abierto, las negociaciones por Julián Álvarez avanzando y el proyecto deportivo del Barça en uno de sus mejores momentos recientes, el presidente catalán llegó a Nueva Jersey con la mezcla de emoción del hincha y la satisfacción del dirigente que ve cómo su club está en el centro del mundo del fútbol este domingo.
