Borré debutó con River con un gol de descuento que no alcanzó para tapar una actuación grupal desastrosa

El regreso de Rafael Santos Borré al Monumental no pudo haber tenido un debut oficial más amargo. El delantero colombiano que ganó la Copa Libertadores 2018 con River y que regresa después de sus pasos por Eintracht Frankfurt e Inter de Porto Alegre, entró desde el banco en el segundo tiempo del partido ante Aldosivi en Salta con el marcador ya 3-0 en contra y con el partido completamente perdido. Logró marcar al minuto 87 para el descuento, un gol que no tuvo ningún valor práctico más allá del orgullo personal, y que resume perfectamente la noche de River: un equipo que llegó tarde a todo, que no encontró el gol cuando lo necesitaba y que solo despertó cuando ya no había nada que hacer.

Lo más duro para Borré es que su debut quedará asociado para siempre a una de las eliminaciones más vergonzosas de la historia reciente de River, sin que él haya tenido la culpa de lo que ocurrió antes de su ingreso. El colombiano llegó sin ritmo de juego después de semanas de pretemporada y necesitará partidos consecutivos para encontrar su mejor nivel, algo que Coudet sabe perfectamente y que justifica por qué lo reservó para el segundo tiempo. La pregunta que queda en el aire es si el técnico apostará por él desde el inicio ante Barracas Central el 25 de julio en el Monumental, sabiendo que con Driussi lesionado y el equipo necesitado de goles urgentes, Borré puede ser la solución que River tanto necesita en el ataque.