El jueves 16 de julio, el Movistar Arena de Bogotá presenció uno de los espectáculos más extraordinarios que ha visto la ciudad en años. Rosalía abrió su etapa latinoamericana del Lux Tour con una declaración de amor inmediata al público colombiano: “Estoy tan feliz de empezar esta parte del tour en Colombia. Ya echaba de menos el pandebono, cariño”, dijo la catalana al saludar a un estadio que llevaba meses soñando con ese momento. El show se desarrolló en cuatro actos que llevaron al público de la contemplación más solemne con la orquesta en vivo hasta la fiesta más descontrolada con Bizcochito y Despechá al cierre, pasando por momentos de una teatralidad asombrosa que nadie esperaba encontrar en un concierto pop. El momento más inesperado llegó cuando Rosalía vio un cartel entre el público de una asistente embarazada que pedía revelar el sexo de su bebé, y ante los gritos del Movistar Arena invitó a Isabela, de cinco meses de gestación, a subir al escenario en una escena que hizo llorar a miles.
El momento más comentado de ambas noches fue el confesionario del primer concierto, donde la invitada sorpresa fue Juliana Velásquez, una de las figuras más queridas del pop colombiano. Visiblemente emocionada, Juliana confesó que llevaba años soñando con ese momento y reveló en el escenario una historia de amor con un famoso actor que la criticaba por su apariencia física, una confesión que en segundos se convirtió en tendencia en todas las redes sociales del país. Rosalía la presentó con la frase “una mujer talentosísima que no necesita introducción” y el Movistar Arena explotó con una ovación que encarnó todo el orgullo colombiano de ver a una de sus artistas en el escenario más importante del año. Este sábado 18 la historia se repite en el segundo y último concierto bogotano, con miles de fans que ya esperan en el Movistar Arena descubriendo quién será la próxima invitada del confesionario.
