El actual mandatario ordenó que ninguna instalación militar sea utilizada para la posesión de Abelardo de la Espriella al insistir en que la transmisión del mando debe realizarse ante el Congreso, como establece la Constitución.

PETRO REAFIRMA SU AUTORIDAD SOBRE LAS FUERZAS MILITARES

Gustavo Petro, presidente de la República.

El presidente Gustavo Petro elevó el tono de la discusión sobre la ceremonia de posesión presidencial al ordenar que ningún establecimiento militar o policial sea utilizado para la investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto. A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, el mandatario sostuvo que la transmisión del mando debe realizarse exclusivamente bajo los parámetros establecidos por la Constitución y las leyes de la República. Petro recordó que, hasta el momento en que el nuevo jefe de Estado preste juramento ante el Congreso, continúa siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares y de Policía, por lo que los cuarteles permanecen bajo su autoridad. En ese sentido, enfatizó que ningún oficial puede rendir saludo militar a un civil antes de que este asuma formalmente la Presidencia, razón por la cual impartió la instrucción de impedir que cualquier instalación militar sea utilizada como sede de la ceremonia.

LA SEDE DE LA POSESIÓN PROFUNDIZA EL CHOQUE POLÍTICO

Abelardo de la Espriella, mandatario electo.

La decisión presidencial se produce en medio de un creciente desacuerdo entre el Gobierno saliente y el equipo del presidente electo sobre el lugar donde debe realizarse el acto de transmisión del mando. Durante las últimas semanas, desde el entorno de Abelardo de la Espriella se ha promovido la posibilidad de efectuar la ceremonia en una guarnición militar, argumentando que ello representaría un reconocimiento institucional a la Fuerza Pública. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, señaló que la elección de ese escenario tendría un profundo significado simbólico para los integrantes de las Fuerzas Armadas y permitiría iniciar el nuevo mandato con un mensaje de respaldo a las instituciones. Asimismo, aseguró que la posesión será austera, sin grandes celebraciones ni despliegues protocolarios, al considerar que la situación económica y social del país exige sobriedad y responsabilidad en los actos oficiales del Estado.

EL CAMBIO DE SEDE ABRE UN DEBATE CONSTITUCIONAL

Rodrigo Lara, ministro del Interior designado.

Mientras continúa la controversia política, el debate también se trasladó al plano jurídico. Petro insistió en que la Constitución establece que el presidente de la República debe posesionarse ante el Congreso reunido en sesión plena y recordó que la sede natural del Poder Legislativo está en Bogotá. Según el mandatario, los cuarteles cumplen funciones de seguridad y defensa, no de deliberación legislativa. Sin embargo, el movimiento político Defensores de la Patria solicitó a la Secretaría del Congreso precisar el procedimiento para autorizar un eventual cambio de sede. A esta discusión se sumó el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, quien sostuvo que, si ambas cámaras alcanzan un acuerdo y cumplen el procedimiento reglamentario, el Congreso tendría la facultad de sesionar en un lugar diferente, abriendo así la puerta a una interpretación distinta sobre el escenario de la posesión presidencial.

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